
Los oídos me laten detrás de mis audifonos y no es porque el volumen de la música este alta. Siento una opresión en el corazón. Tengo muchas ideas... las absurdas, las coherentes, las más complicadas, las más simples y hasta las más peligrosas están dando vueltas en mi cabeza.
Tengo miedo del mañana. Tengo miedo de acostarme con las ideas aún dando vueltas. De despertar y hacerme presente...
Miro la pantalla y no se me ocurre nada.
Comentarios